Fuente: Servimedia / Observatorio Estatal de la Discapacidad
Más del 65% de las mujeres con discapacidad en España ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida, según datos del Observatorio Estatal de la Discapacidad difundidos por Servimedia.
La cifra refleja una realidad “doblemente invisible”, marcada no solo por las agresiones físicas, psicológicas, sexuales o económicas, sino también por violencias institucionales que se ven agravadas por la falta de accesibilidad, el estigma social y la ausencia de mecanismos efectivos de denuncia y reparación.
Testimonios que ponen voz a la violencia invisible
“Hay violencias que duelen en silencio. Y otras que, además, nadie quiere ver”, denuncia Sara de Torres Riveiro, delegada de Derechos Humanos y Agenda Política de la Fundación CERMI Mujeres. En su testimonio explica que “ser mujer y tener una discapacidad en nuestra sociedad es, muchas veces, sinónimo de ser doblemente invisible”.
La técnica de apoyo de CERMI Mujeres y persona con discapacidad auditiva, Paula González, aporta otra vivencia: “Si tuviera que denunciar, tendría miedo de no ser comprendida. A veces las cosas importantes se dicen por megafonía, y simplemente no las oigo. Me quedo fuera”.
Esterilizaciones forzadas: una violencia institucional
Uno de los capítulos más graves es la esterilización forzada de mujeres con discapacidad, una práctica prohibida legalmente desde 2021, pero que se sigue realizando “de manera encubierta, sin castigo ni reparación”. Entre 2005 y 2016, más de 1.000 mujeres fueron esterilizadas sin su consentimiento, según datos del Consejo General del Poder Judicial.
Sara de Torres subraya que estas mujeres siguen esperando justicia y reparación: “No se ha restaurado su dignidad. No se les ha dicho ‘esto fue una violación de tus derechos y lo reconocemos como tal’”.
Una violencia que atraviesa todos los ámbitos de la vida
Además de la violencia en el hogar, las mujeres con discapacidad sufren discriminación en el acceso al empleo, la educación y la maternidad.
- Trabajo: presentan las tasas de empleo y salarios más bajos de España, y están expuestas a acoso y segregación.
- Educación: muchas niñas con discapacidad son apartadas, sin acceso a formación adecuada ni a educación sexual, lo que aumenta su vulnerabilidad.
- Maternidad: persisten los prejuicios que las consideran incapaces de formar una familia.
Llamamiento a la acción
Las expertas coinciden en las soluciones:
✔️ formación a mujeres, familias y profesionales;
✔️ accesibilidad universal en recursos y denuncias;
✔️ campañas inclusivas que representen a todas las mujeres;
✔️ empoderamiento y participación;
✔️ y un marco legal con enfoque interseccional.
Como resume Patricia Sanz, vicepresidenta de la ONCE y presidenta del Observatorio de Igualdad de Oportunidades del Grupo Social ONCE:
“Las mujeres con discapacidad no son un colectivo minoritario. Son una parte esencial de la sociedad, y no vamos a dejar que se les siga negando sus derechos.
Fuente: Servimedia (17/08/2025) Noticia Completa



