- La entidad ha presentado propuestas a la reforma de la Ley de Ordenación Farmacéutica de 1998
- “La modificación no puede ser un mero ajuste técnico. Después de más de medio siglo, la nueva normativa debe ser un paso decidido hacia una sanidad más humana, cercana y sin barreras.”, afirma Luis Vañó, presidente de la organización
El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunitat Valenciana (CERMI CV) ha presentado un conjunto de alegaciones, en la consulta pública impulsada por la Conselleria de Sanidad, para reformar la Ley de Ordenación Farmacéutica de 1998, con el objetivo de que esta actualización se enfoque en garantizar una atención farmacéutica inclusiva, accesible y centrada en los derechos de las personas con discapacidad.
“La modificación no puede ser un mero ajuste técnico. Es el momento, después de más de medio siglo, para que la ordenación farmacéutica en la Comunitat Valenciana tenga como pilar los principios de igualdad, no discriminación y accesibilidad universal”, ha declarado Luis Vañó, presidente de CERMI CV.
Entre sus propuestas más destacadas se encuentran:
Garantizar la accesibilidad universal como principio legal obligatorio
CERMI CV propone que la nueva ley incluya de forma explícita la obligación de prestar atención farmacéutica en condiciones de accesibilidad universal. Esto abarca tanto la eliminación de barreras físicas en farmacias como la adaptación de la información sobre medicamentos a formatos accesibles: lectura fácil, braille, pictogramas y otros sistemas alternativos que faciliten la comprensión a todas las personas, independientemente de su discapacidad.
Desarrollar servicios adaptados a las necesidades reales de las personas con discapacidad
La entidad solicita que las farmacias hospitalarias cuenten con protocolos de dispensación adaptada que respondan a situaciones de discapacidad múltiple o cronicidad compleja. Además, plantea la regulación de la atención farmacéutica domiciliaria como un servicio esencial, dirigido especialmente a personas con movilidad reducida o dependencia severa que no pueden desplazarse.
Incluir información accesible y consentimiento informado en tratamientos especializados
Se reclama que la futura normativa regule las Unidades de Radiofarmacia, garantizando que todas las personas usuarias reciban información clara, comprensible y en formatos accesibles sobre los procedimientos y radiofármacos empleados, especialmente en el contexto de tratamientos oncológicos. Esto permitirá ejercer el derecho al consentimiento informado en condiciones de igualdad.
Formar a profesionales farmacéuticos en discapacidad y atención personalizada
CERMI CV considera indispensable que la nueva ley establezca módulos de formación obligatoria, reglada y acreditada para todos los profesionales farmacéuticos. Esta formación debe elaborarse en colaboración con las organizaciones del sector de la discapacidad y centrarse en habilidades y conocimientos para prestar una atención cercana, respetuosa y adecuada a cada perfil de usuario.
Asegurar que la telefarmacia sea accesible por ley
La digitalización no puede generar nuevas barreras. Por ello, se exige que todos los servicios de telefarmacia, tanto públicos como privados, cumplan con los requisitos de accesibilidad establecidos por la legislación europea (Ley 11/2023). Esto implica que las plataformas digitales deben diseñarse teniendo en cuenta a personas con discapacidades sensoriales, cognitivas y tecnológicas desde el primer momento.
Aplicar criterios sociales para la apertura de nuevas farmacias
Más allá de los criterios geográficos o económicos, CERMI CV propone incorporar indicadores sociales como el grado de envejecimiento, el índice de dependencia y el número de personas con discapacidad en la zona. Esta medida busca asegurar una planificación territorial más justa, que priorice el acceso en zonas vulnerables o con alta demanda de atención especializada.
CERMI CV recuerda que las personas con discapacidad tienen derecho a recibir atención farmacéutica en igualdad de condiciones. Por eso, considera que la nueva ley debe ser un paso decidido hacia una sanidad más humana, cercana y sin barreras.



